Textos de Osho

El método del “Yo Soy”

Cuanto más real te vuelves dentro de ti, más irreal se vuelve el mundo circundante. La realidad se vuelve «yo», y el mundo se vuelve irreal. El mundo es real o el «yo» es real: ambos no pueden ser reales. Ahora estás sintiendo que sólo eres un sueño; entonces el mundo es real. Cambia el énfasis. Vuélvete real, y el mundo se volverá irreal.

Gurdjieff trabajó con este método continua­mente. Su principal discípulo, P. D. Ouspensky, cuenta que cuando Gurdjieff estaba trabajando con él con este método, y llevaba tres meses practicando continuamente este recuerdo de «yo soy, yo soy, yo soy», después de tres meses, todo se detuvo. Sólo una nota permaneció dentro como una música eterna: «Yo soy, yo soy, yo soy» Pero entonces esto no era un esfuerzo. Era una activi­dad espontánea que continuaba: «Yo soy» Enton­ces Gurdjieff le dijo a Ouspensky que saliera de la casa. Durante tres meses, lo había mantenido en la casa y no se le permitía salir.

Entonces Gurdjieff dijo: «Ven conmigo» Estaban viviendo en una ciudad rusa, Tiflis. Gurdjieff le dijo que saliera, y se fueron a la calle. Ouspensky escribe en su diario: «Por primera vez pude comprender lo que Jesús quería decir cuando dijo que el hombre está dormido. La ciudad entera me pareció como que estaba dormida. La gente se movía dormida; los tenderos estaban vendiendo dormidos; los clientes estaban comprando dormidos. Toda la ciudad estaba dormida. Miré a Gurd­jieff: sólo él estaba despierto. La ciudad entera estaba dormida. Estaban enfadados, estaban peleando, estaban amando, comprando, vendiendo, haciendo de todo.»

Ouspensky dice: «Ahora podía ver sus rostros, sus ojos: estaban dormidos. No estaban ahí. Falta­ba el centro interno, no estaba allí». Ouspensky le dijo a Gurdjieff: «No quiero volver allí nunca más. ¿Qué le ha sucedido a la ciudad? Todos pare­cen dormidos, drogados.»

Gurdjieff dijo: «No le ha pasado nada a la ciudad, algo te ha sucedido a ti. Has sido desdro­gado; la ciudad es la misma. Es el mismo lugar por el que tú andabas hace tres meses, pero no podías ver que los demás están dormidos porque tú también estabas dormido. Ahora puedes ver porque ha llegado a ti una cierta cualidad de conciencia. Con tres meses practicando «yo soy» continuamente, has tomado conciencia en muy pequeña medida. ¡Has tomado conciencia! Una parte de tu consciencia ha ido más allá del sueño. Por eso puedes ver que todo el mundo está dormido, muerto, moviéndose, drogado, como hip­notizado.»

Ouspensky dice: «No podía soportar ese fenó­meno: ¡todo el mundo dormido! No importa lo que estén haciendo, no son responsables de ello. ¡No lo son! ¿Cómo van a ser responsables?» Volvió y le preguntó a Gurdjieff: «¿Qué es esto? ¿Es­toy siendo engañado de alguna manera? ¿Me has hecho algo por lo que la ciudad entera parece dor­mida? No puedo creer lo que veo.»

Pero esto le pasará a cualquiera. Si puedes re­cordarte a ti mismo, sabrás que nadie se está recor­dando a sí mismo, y cada uno sigue moviéndose de esta forma. El mundo entero está dormido. Pero debes empezar mientras estás despierto. En cualquier momento que te acuerdes, empieza «yo soy».

No quiero decir que tengas que repetir las pa­labras «yo soy»; más bien, siéntelo. Dándote un baño, siente «yo soy». Nota el contacto de la du­cha fría, y permítete estar detrás, sintiendo y recordando «yo soy». Recuerda: no estoy diciendo que tengas que repetir verbalmente «yo soy». Puedes repetirlo, pero esa repetición no te dará conciencia. Puede que la repetición cree más sueño. Hay muchas personas que siguen repitiendo muchas cosas. Siguen repitiendo «Rama, Rama, Rama…», y si simplemente están repitiendo sin conciencia, entonces este «Rama, Rama, Rama…» se convierte en una droga. Pueden dormir bien gracias a ella.

Así que este «yo soy», este recordar «yo soy», no es un mantra verbal. No es para ser repetido verbalmente: ¡siéntelo! Sé sensible a tu ser. Cuan­do toques la mano de alguien, no toques sólo su mano; siente también tu contacto, siéntete también a ti mismo: que estás aquí en este contacto, total­mente presente. Mientras estés comiendo, no te limites a comer; siéntete también a ti mismo co­miendo. Esta impresión, esta sensibilidad debe penetrar cada vez más profundamente en tu mente.

Un día, de pronto, estás despierto en tu centro, funcionando por primera vez. Y cuando el mundo entero se vuelve un sueño, entonces puedes saber que lo que sueñas es un sueño. Y cuando sabes que lo que sueñas es un sueño, los sueños cesan. Sólo pueden continuar si consideras que son reales. Cesan si se advierte que son irreales.

Y una vez que los sueños cesan en ti, eres un hombre diferente. El hombre viejo está muerto; el hombre adormecido está muerto. Ya no eres el ser humano que eras. Por primera vez, tomas conciencia; por primera vez, en el mundo entero que está dormido, tú estás despierto. Te conviertes en un buda, un ser despierto.

Con este despertar no hay desdicha, después de este despertar no hay muerte, mediante este desper­tar ya no hay miedo. Por primera vez te liberas de todo. Estar libre de dormir, estar libre de soñar, es estar libre de todo. Logras la libertad. El odio, la ira, la avaricia, desaparecen. Te conviertes en puro amor. No es que ames; ¡te conviertes en puro amor!

Osho – Del libro de los Secretos

Las 24 horas del abuelo de Gurdjieff

Gurdjieff solía decir que toda su vida cambió cuando su abuelo, que se moría cuando él tenía nueve años, le llamó y le dijo: «Soy un hombre pobre y no tengo nada que dejarte, pero me gustaría darte algo. Lo único que he guardado como un tesoro es esto, que me lo dio mi propio padre. Eres muy joven, pero recuérdalo. Algún día lo comprenderás, así que basta con que lo recuerdes. Ahora no es el momento de que lo entiendas, pero no lo olvides. Algún día lo entenderás.». Y lo que le dijo fue: «Si alguien te insulta, contéstale al cabo de veinticuatro horas».

Fue una transformación porque ¿cómo puedes reaccionar al cabo de veinticuatro horas? La reacción necesita inmediatez. Gurdjieff decía: «Cuando alguien me insultaba o decía algo desagradable, yo tenía que decir: volveré mañana. Sólo puedo responderte al cabo de veinticuatro horas. Se lo prometí a mi abuelo y ahora está muerto, así que no puedo echarme atrás. Pero volveré».

La persona en cuestión se quedaba desconcertada. No comprendía de qué iba todo aquel asunto. Y Gurdjieff tenía tiempo para pensar en ello. Cuanto más pensaba, más inútil le parecía. A veces le parecía que aquella persona tenía razón, que lo que había dicho era verdad. Gurdjieff regresaba y daba las gracias: «Sacaste a la luz algo de lo que no era consciente». A veces descubría que la persona en cuestión estaba equivocada, así que ¿para qué molestarse? A nadie le importan las mentiras. Cuando te sientes herido es que debe haber alguna verdad implícita: si no, no te dolería. Por eso, en ese caso tampoco vale la pena enfadarse.

Y seguía contando: «Me di cuenta de que siempre que utilizaba la fórmula de mi abuelo, la rabia iba desapareciendo poco a poco». Y no sólo la rabia, sino que poco a poco se fue haciendo consciente de que esa misma técnica podía utilizarse con otras emociones, y que todo desaparecía. Gurdjieff fue una de las cimas más elevadas de esta era, un buda. Y su periplo empezó dando un pasito, con la promesa hecha a un anciano moribundo, que cambió toda su vida.

El hombre que no responde al tambor y a su ritmo no tiene corazón

Tambores

Durante años he sentido una especial predilección por los tambores… he conocido a muchos hermanos que han entrado en meditación gracias a los tambores. ¿Por qué los que danzan sienten ese amor por los tambores?

El tambor posee un especial atractivo. La razón tiene unas muy profundas raíces. Cuando el niño es concebido en el útero, crece, pero no puede respirar; ha de respirar a través de la madre. De hecho, la madre respira por él. Y continuamente, durante nueve meses, escucha el latido del corazón de su madre; continuamente. Es su primer encuentro con la música y el ritmo.

Durante nueve meses el niño sigue oyendo el latido del corazón de su madre. Ése es el primer tambor que conoce; arraiga profundamente en el ser del niño. Todos sus poros rebosan con él, cada fibra de su cuerpo vibra con él; el niño sólo vive a través del corazón de su madre. Y durante nueve meses continúa el constante latir…

Y entonces nace el niño. Todo su sistema corporal, todo su sistema mental, siente el deseo de oír el latido, el ritmo del corazón de su madre. Y las madres saben -consciente o inconscientemente- que cuando el niño está inquieto, cuando solloza y llora, cuando está incontrolable, simplemente le hace reclinar su cabeza sobre tu pecho e inmediatamente el niño se queda dormido. Cuando vuelve a oír el latido, se duerme de inmediato. El latido induce al sueño.

Y no sólo el niño pequeño… incluso un joven, cuando descansa sobre el pecho de una mujer, se duerme de inmediato, porque la mujer se convierte en la madre y la amante; el marido se convierte en niño de nuevo. El corazón sigue atrayéndole.

Si no tienes ganas de dormir, simplemente cierra tus ojos, apaga la luz, y escucha el tic-tac del reloj: tic-tac, tic-tac… Eso te servirá; no necesitarás ningún tranquilizante porque te proporcionará casi la misma sensación que el corazón de tu madre. Una habitación cerrada, un útero cerrado, y luego el tic-tac de un reloj.

De ahí, sobre la base de esta profunda experiencia biológica del niño, surge la atracción del tambor. El tambor es el instrumento musical más antiguo; todos los demás han aparecido después. Por esto, cuando alguien golpea un tambor es una tremenda tentación: empiezas a mover las piernas, empiezas a mover tu cuerpo. Si el que toca el tambor es bueno y sabe realmente como crear la atmósfera a través del sonido de su tambor, nadie puede evitar resultar afectado. Incluso Buda tendría ganas de bailar. Es natural. Por eso, a todo el mundo le gusta el sonido del tambor… Y es muy primitivo; no es sofisticado. Si vas a las selvas africanas, o si te internas en los bosques de India donde sólo viven los indígenas, descubrirás en todas partes el tambor.

El tambor es el instrumento más primitivo. Cuando sientes el golpeteo del tambor, tu cuerpo responde, empieza a moverse, comienzas a seguir el ritmo moviéndote con él, y de repente te ves convertido en un ser primitivo, en un ser natural; todo rastro de civilización desaparece. Ya no estás aquí en este siglo veintiuno, entre toda esta barahúnda sin sentido; has retrocedido casi diez mil años.

El idioma del tambor es universal. Es poco sofisticado; es simple, nada especial. Cualquiera puede aprenderlo. De hecho, todo el mundo toca el tambor. A veces a sabiendas o sin darte cuenta, sentado a una mesa empiezas a tamborilear; te sientes bien y empiezas a tamborilear en la mesa. Es muy primitivo. Tu ser natural es invocado de nuevo… y responde. Todos los siglos de civilización desaparecen en un segundo. De repente estás otra vez bajo las estrellas; has retrocedido miles de años atrás. Todo es natural, oscuro, misterioso. Ése es su atractivo.

Y el hombre que no responde al tambor y a su ritmo no tiene corazón. Le falta algo. Se ha vuelto completamente de plástico; un verdadero tipo del siglo veintiuno. Ha perdido todo contacto con la historia, con el pasado con los milenios que han transcurrido. En su corazón ha dejado de vivir lo natural; está muerto.

Del libro: TAO, Los tres tesoros, Vol. II

Próximo Circulo de Tambores: 11 de julio de 2009. Ver más

El Rebelde, un lugar diferente para mirar la vida

1. Sólo unos pocos rebeldes iluminados alrededor del mundo… y temblarán todos los tronos de poder.

2. Si eres capaz de dormir, eres capaz de despertar.

3. Hay que convertirse en un ser absolutamente desligado del pasado.

4. El rebelde espiritual no tendrá ningún pasado ni ninguna historia. Solamente tendrá el presente y un vasto futuro abierto, no dominado por el pasado muerto.

5. Lo único que será preciso es un poco de “meditatividad”, un poco de silencio, un poco de amor…

6. Nunca ha habido ninguna seguridad.

7. La vida puede desaparecer en un momento.

8. El rebelde comprende que no hay seguridad -por lo tanto no la pidas. Vive en la inseguridad, porque ese es un hecho real de la vida. No puedes evitarlo, no puedes prevenirlo, así que no hay necesidad de preocuparse al respecto. No pierdas tiempo innecesariamente.

9. Más vale que te apures o te quedarás sin planeta.

10. ¿Cuál es la diferencia entre el rebelde y el revolucionario? El revolucionario pregona que cambiando la estructura social es suficiente para cambiar al hombre. El rebelde es un fenómeno espiritual. Su actitud es absolutamente individual. Su visión es que si queremos cambiar la sociedad, tenemos que cambiar al individuo.

11. El rebelde trae al mundo un cambio de consciencia.

12. La familia es una de las más grandes trampas que la sociedad ha usado por milenios para mantener al hombre esclavo.

13. El rebelde es aún una dimensión no experimentada.

14. El tiempo no sólo está maduro… si no te apuras, el tiempo ha llegado a su fin.

15. La violencia es la violación de la vida y de la consciencia.

16. Sólo se pueden lograr fines justos a través de medios correctos.

17. A través de la violencia no se puede lograr una humanidad pacífica.

18. El pasado, como un todo, tiene que ser negado.

19. El rebelde no puede ser a medias.

20. La justicia social es la venganza social.

21. La vieja humanidad no está interesada en eliminar el crimen completamente. Sólo está interesada en castigar al desobediente –al inadaptado- a los que desean seguir su propio camino.

22. Es fundamental recordar que la paz no es una meta. Paz es nuestra naturaleza intrínseca.

23. Sea lo que fuere que te esté impidiendo tu crecimiento natural, eso ha de ser desechado: cólera, celos, envidia, avaricia, deseo. No es una renuncia, es simplemente comprensión. ¡Deséchalas!

24. El único templo es la existencia.

25. En el momento que renuncias a tus responsabilidades, renuncias también a la libertad.

26. La responsabilidad no es el deber social: hacia tus mayores, tu esposa, etc. Es un deber mecánico.

27. Sigue tu conciencia.

28. No, el rebelde no puede renunciar al mundo y a la sociedad, pero ciertamente puede renunciar a muchas otras cosas. Puede renunciara a la mal llamada moralidad impuesta sobre él por la sociedad, puede renunciar al conocimiento dado por la sociedad. No renuncia a la sociedad como tal, pero renuncia a todo lo que le ha dado la sociedad. Esta es la verdadera renuncia.

29. Puede aceptar la crucifixión, pero no aceptará ninguna esclavitud espiritual.

30. La ignorancia no puede ser apoyada bajo ningún punto de vista.

31. El rebelde amará al mundo porque el mundo -la existencia- es nuestra fuente de vida.

32. El nuevo rebelde declara la dignidad del hombre y la muerte de Dios y la muerte de todos los salvadores, profetas y mensajeros.

33. El nuevo rebelde es una declaración de ser nadie, sólo un ser humano -simple, sincero, alerta y consciente” conociéndose a si mismo, y sabiendo que los demás son tan divinos como él.

34. El nuevo rebelde es un ser iluminado. está realizado y profundamente contento. Se encuentra distante y solo. Vive en la claridad. La verdad es su religión, la libertad su ruta. Y ser él mismo, totalmente él mismo, es su objetivo.

35. Los antiguos sabios condenaron la naturaleza humana, los instintos humanos. Todos éramos pecadores. Dios estaba en las alturas.

36. El rebelde reta al mundo: tienes que crear tu propio Dios dentro de tu propio ser, tienes que ser un Dios. Y este Dios no va a estar contra la humanidad; al contrario, va a ser su absoluta realización, su germinación, su florecimiento, su madurez.

37. El nuevo rebelde no va a aceptar ninguna culpa, porque todo lo que es natural está bien. Debe ser purificado, vivido. no reprimido, ni ocultado en el inconsciente, sino traído a la luz de la consciencia.

38. En el pasado Dios era el creador. En el futuro Dios será la creación de la consciencia humana. Será el pico más elevado de la celebración humana, de la luz y el resplandor humano.

39. Rebelión ahora o nunca.

40. La única luz aceptada para tí, es la tuya.

41. Tu único interés es el futuro crecimiento de tu ser.

42. Ser un rebelde es vivir de acuerdo a su propia luz, aunque sea pequeña y encontrar su ruta en el futuro desconocido.

43. El pasado es un peso y si te apegas no podrás moverte ni un centímetro.

44. El rebelde no pertenece a ninguna ideología, a ninguna filosofía ni teología.

45. La única idea significativa es la que surge de ti, crece en ti, florece en ti.

46. El rebelde no tiene camino a seguir. El mismo espíritu de la rebelión es que no necesita guía. Es una luz en sí mismo.

47. Los que no pueden rebelarse piden consejo, quieren ser seguidores. Su psicología es que al seguir a otros se relevan de toda responsabilidad. El guía, el maestro, el líder, el mesías, se hace responsable de todo. Lo único que se le pide del seguidor es que tenga fe. El rebelde está tremendamente enamorado de la libertad. libertad total, nada menos que eso.

48. El rebelde no tiene salvador, ni mensajero de Dios, ni mesías, ni guía. Se mueve según su propia naturaleza. No sigue a nadie, ni imita a nadie. Ciertamente ha elegido el más peligroso modo de vida, lleno de responsabilidad, pero de tremenda dicha y libertad. Cae a menudo, comete errores, pero no se arrepiente de nada, pues aprende un profundo secreto de la vida: cometiendo errores te vuelve sabio. No hay otra manera de volverse sabio.

49. Ser dichoso es correcto. Ser miserable es erróneo.

50. El peregrinaje del rebelde está lleno de sorpresas. No tiene ni mapas ni guía, así que en cada momento llega a un nuevo espacio, a una nueva experiencia. a su propia experiencia, a su propia verdad, a su propia dicha, a su propio amor.

51. El rebelde no tiene camino como tal. Camina y hace su camino al andar.

52. La vida es un puente, no hagas tu casa en él. es un lugar de paso.

53. En una vida tan transitoria uno es absolutamente libre de vivir sin compromiso alguno y cuando la muerte es una certeza, no hay en realidad necesidad de compromisos.

54. El rebelde es casi como un pájaro volando en el cielo. ¿Qué camino sigue? No hay autopistas en el cielo, no hay huellas de pájaros antiguos, ni grandes pájaros, ni Buddhas, ni Cristos. Ningún pájaro deja huellas en el cielo, por eso el cielo está siempre abierto.

55. Encuentra la dirección que te produce regocijo, Dirígete hacia la estrella que hace repicar campanas en tu corazón. Eres tú el factor decisivo. ¡Nadie más!

56. Tu camino no será el de ningún otro.

57. Es más, ¿qué necesidad hay de un camino? Ya estás aquí. existes, estás consciente. “Soy todo lo que necesito y mi hogar es la existencia”.

58. Libertad total: menos que eso. No.

Del libro El Rebelde, Osho.

El dolor y el impacto de perder las certezas del corazón

Osho toma estas palabras benditas y las comenta, nosotros podemos encontrar esa misma esencia: si queremos conocer China, Malasia o Kanguru, tenemos que hacer un largo viaje para llegar ¿Qué nos hace suponer que no es lo mismo si queremos conocer nuestra alma?
Con cada capítulo vamos conociendo los pasos precisos para ir de la mente al corazón, del corazón al océano personal de nuestro ser.
Todos los maestros sufis dicen que cada uno de nosotros esta penetrado por gotas del océano divino y Osho nos dice «recuérdenlo, recuérdenlo y salgan del desierto… renuncien al espejismo del horizonte y vayan a sus océanos de dulzura y amor». La pregunta podría ser ¿qué nos hizo olvidar? ¿Qué pasó? ¿Qué hace que no nos estemos preguntando acerca de cómo ocurrió?
Sabemos que el mundo que nos rodea está orientado a que perdamos el interés en nuestra fuente original, entonces ¿dónde encontrar la fuerza para ir más allá de esta limitación?
El buscador espiritual encuentra un camino, le da impulso a su necesidad y se deja descubrir por un maestro que lo ayuda a que su amor madure.
El sufi es esencialmente un discípulo, él sabe que no sabe lo que es la vida y tambien sabe algo fundamental: que no puede saber. Aún asi ha aprendido a transformar su búsqueda en encuentro. Anhela experimentar una y otra vez la llave maestra: rendirse. Así gana confianza en sí mismo y logra transformar su vivencia de aislamiento y tensión en comunión y paz.
Investiga, explora e indaga en su conciencia y al aspirar comprender lo que es la vida reconoce sus propios limites. Sabe que puede obtener habilidad en el conocimiento de la técnica, la ciencia, y quizás en el manejo de su mundo emocional, aun así se confronta con valentía a un hecho ineludible: para lograr un alma centrada necesita de la ayuda de un maestro.
Este encuentro nos muestra de modo evidente una cruda verdad: no estamos en pie de igualdad ante el maestro… y este saber no nos disminuye.
Con un poco de inteligencia comprendemos que la relación con él no es un club de debate. Con pruebas de fuego para nuestro ego el maestro nos dice de muchas maneras: «no soy tu abuelita» y con rosas y diamantes nos guía a movernos con nuestras propias fuerzas.
Así el discípulo acepta con humildad su ignorancia, abre el espacio inacabable de una eternidad sin fin, donde flota su pequeñez y allí logra cubrirse de un saber empapado con algo de la dulzura divina encarnada en su maestro.
El sufi es ante todo un discípulo buscador de lo real que ubica su horizonte en el tiempo subjetivo… ese tiempo que lo conduce hacia su alma, preñándolo de realización, llenándolo de dicha y bendiciones.
El discípulo anhela derretirse de amor, sabe que esta es su oportunidad, llora por la luz y clama por la verdad y en el camino de rendirse llena su corazón de dulzuras y amarguras y así aprende a aceptar lo que es.
Para el sufi las risas y las lágrimas, dentro del espacio subjetivo, son una certeza de que no está sólo, por eso busca no escapar de la vida para encontrar lo real.
Y así comienza a moverse en el tiempo del alma, en el espacio de una interioridad pura y una forma de llamar al logro de este centramiento es unión mística.
Entonces un día enamorado de su maestro con la pasión y el agradecimiento del que sabe que recibió tanto que le resulta imposible pensar que dio algo semejante… ese día deja que su corazón hable y exprese su canción de amor que de muchas maneras dice: «Gracias amado maestro estoy tan feliz de haberte encontrado… gracias».
Durante una de las mañanas en que Osho habló nos dijo: «El sufi ama, el sufi ama todo, el sufi es amor… ustedes son mis sufis» y si al leer esto tu corazón se impacta, podrás entender de que estoy hablando.
Esta serie de discursos nos dan claves para llegar a recordar con el corazón, día a día, nuestro destino último en esta vida: aprender a amar.
Osho nos habla también del dolor y del impacto de perder las certezas del corazón… nos preguntábamos «¡¿cómo es posible que el amor, esa apertura milagrosa llena de gracia que rejuvenece el espiritu, impregna cada cosa, reanima, inspira, ennoblece, revela, alivia, sutiliza, neutraliza, purifica, relaciona, santifica, compadece… ese amor se convierta en una fuente de desgracias?!»

Arte, Creatividad y Meditación

¿Qué es el arte objetivo? ¿Está el arte de alguna manera relacionada con la meditación?

Osho:
El arte puede ser dividido en dos partes. Noventa y nueve por ciento del arte es arte subjetivo. Sólo el uno por ciento es arte objetivo. El noventa y nueve por ciento del arte subjetivo no tiene relación alguna con la meditación. Sólo el uno por ciento es arte objetivo basado en la meditación.

El arte subjetivo significa que estás vertiendo tu subjetividad en la tela, tus sueños,tus imaginaciones, tus fantasías. Es una proyección de tu sicología. Lo mismo sucede con la poesía, la música, en todas las dimensiones de la creatividad – no estás involucrado con la persona que va a ver tu pintura, no te involucras con lo que le va a pasar al ver tu pintura, eso no te concierne para nada. Tu arte es simplemente un especie de vomitar. Te ayudará, tal como te ayuda cuando vomitas. Te quita la náusea, te limpia, te hace sentir más sano. Pero no has considerado lo que va a suceder a la persona que va a ver tu vómito. Le darán náuseas. Puede comenzar a sentirse enfermo.

Mira a los cuadros de Picasso. Él es un gran pintor, pero es un artista subjetivo. Viendo sus cuadros, empezarás a sentirte enfermo, mareado, algo se desajusta en tu mente. No puedes seguir mirando los cuadros de Picasso por mucho tiempo. Te gustaría arrancar, porque la pintura no ha surgido de un ser silencioso. Ha surgido desde un caos. Es el producto de una pesadilla. Pero el noventa y nueve por ciento del arte pertenece a esa categoría.

El arte objetivo es justamente lo opuesto. El hombre no tiene nada que eliminar, él esta completamente vacío, absolutamente limpio. Desde éste silencio, desde éste vacío, surge el amor, la compasión. Y de éste silencio surge la posibilidad de la creatividad. Éste silencio, éste amor, ésta compasión – estas son las cualidades de la meditación.

La meditación te trae a tu centro mismo. Y tu centro no es tan sólo tu centro, es el centro de la existencia misma. Sólo en la periferia somos diferentes. Al comenzar a movernos hacia el centro, somos uno. Nosotros somos parte de la eternidad, de una tremenda experiencia luminosa de éxtasis, que está más alla de las palabras. Algo que tu puedes ser… pero muy difícil de expresar. Pero surje un gran deseo en tí de compartirlo, porque toda la gente a tu alrededor está en búsqueda de exactamente una experiencia tal. Y tu lo lograste, conoces el sendero.

Y toda ésta gente está buscando por todas partes menos en sí mismos – ¡Donde está! Tu quisieras gritarles en el oido. Quisieras remecerlos y decirles, “¡Abran sus ojos! ¿Adonde van? Donde sea que vayan, se alejan de sí mismo. Vuelvan a casa, y entren en sí mismos tan profundamente como les sea posible!”

Este deseo de compartir se convierte en creatividad. Alguien puede bailar. Han habido místicos – por ejemplo, Jalaluddin Rumi – cuya enseñanza no era con palabras, su enseñanza era a través de la danza. Él danza. Sus discípulos se sientan alrededor, y él les dice: “Quienquiera danzar conmigo, que lo haga. Es un asunto de sentirlo. Si no lo sientes, es tu asunto. Puedes simplemente sentarte y mirar.”

Pero cuando ves a un hombre como Jalaluddin Rumi danzando, algo dormido en tí se activa. A pesar tuyo encuentras que estás bailando. Ya estás bailando antes de darte cuenta que lo estás haciendo.

Aún ésta experiencia es de enorme valor, el que hayas sido atraído por una fuerza magnética. No ha sido una decisión de tu mente, no has sopesado los pro y los contra, de participar o no participar, no. Sólo la belleza de la danza de Rumi, su energía esparciéndose, se ha posesionado de tí. Tu eres tocado. Esta danza es arte objetivo.

Y si puedes continuar – poco a poco te sentirás menos y menos avergonzado, más y más capaz – pronto olvidarás a todo el mundo. Llega un momento en que el danzarín desaparece y sólo queda la danza.

Hay estatuas en la India, frente a las cuales sólo tienes que sentarte en silencio a meditar. Sólo mira las estatuas. Han sido creadas por meditantes de tal manera, de tal proporcón, que con sólo mirarlas, la figura, la proporción, la belleza… Todo está perfectamente calculado para crear un estado similar dentro tuyo. Y con sólo estar sentado en silencio frente a un estatua de Buddha o Mahavira, alcanzarás una extraña sensacion, la cual no sucederá al sentarte frente a una escultura occidental.

Toda escultura occidental es sexual. Mira la escultura Romana: hermosa, pero algo crea sexualidad en tí. Golpéa tu centro sexual. No te eleva. En oriente la situación es totalmente diferente. Las estatuas se esculpen, pero antes que un escultor comience a esculpir, él aprende meditación. Antes de comenzar a tocar la flauta, él aprende meditación. Antes de comenzar a escribir poesía, él aprende meditación. La meditación es absolutamente imprescindible para el arte, así será arte objetivo.

Entonces, sólo leyendo unas líneas de un haiku, una forma de poesía corta Japonesa – sólo tres líneas, quizás tres palabras – y si lo lees en silencio, te sorprenderás. Es mucho más explosivo que la dinamita. Simplemente abre las puertas de tu ser.

El haiku de Basho está al lado de una fuente en mi jardín. Yo lo amo tanto, yo quería que estuviese ahí. Así cada vez, yendo y viniendo… Basho es una de las personas que yo he amado. Nada mucho en él: Una antigua noria… No es un poema común. Es muy pictórico. Sólo visualízalo: Una antigua noria. Un sapo salta en él…. ¡Casi ves la noria antigua! Casi escuchas al sapo, al sonido de su salto: Plop.

Y luego todo es silencio. La noria antigua está ahí, el sapo saltó en él, el sonido de su salto ha creado más silencio que antes. No es como ninguna otra poesía, que sigues leyendo una poesía, y otra… No, tu simplemente lo lees y te sientas en silencio. Visualízalo. Cierra tus ojos. Vé la antigua noria. Vé al sapo. Véelo saltar. Vé las ondas en el agua. Escucha el sonido. Y escucha el silencio que sucede.

Éste es arte objetivo.

Basho debe haberlo escrito en un estado muy meditativo, sentado a un lado de la noria, mirando al sapo. Y el sapo salta. Y de repente Basho se da cuenta del milagro: el sonido está profundizando el silencio. El silencio es mayor que antes. Éste es el arte objetivo.

A menos que seas un creador, nunca encontrarás verdadero goce. Es sólo creando que te vuelves parte de la gran creatividad del universo. Pero para ser creador, la meditación es una necesidad básica. Sin él tu puedes pintar, pero esas pinturas deben ser quemadas, no deben mostrase a los demás. Está bien, te ayudó a descargarte, pero por favor, no cargues a nadie más. No lo presentes a tus amigos, ellos no son tus enemigos.

El arte objetivo es arte meditativo, el arte subjetivo es arte de la mente.

- deThe Last Testament, Volume 3, #24

Fuente: OSHO.com

Acerca de Osho (por Osho)

Muchos tienen su propia opinion de Osho, en realidad hay tantas opiniones al respecto como personas hayan oido o leido algo algo acerca de este maestro… Pero veamos que dice el al respecto:

Yo soy… haya discípulos o no, eso carece de importancia, no dependo de ti. Y todo mi esfuerzo aquí es para conseguir que también tu no seas dependiente de mí. Que seas totalmente libre, que no puedas ser anulado de ninguna forma. Solo quiero que seas tu mismo. Y el día que eso suceda cuando seas totalmente independiente, serás capaz de amarme realmente… No ante.

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No soy un filosofo, no te estoy impartiendo conocimiento alguno. Estoy tratando de indicar algo que esta mas allá de todo conocimiento. No soy un lógico, no soy un existencialista. Creo en este sinsentido, en este hermoso caos de la existencia, y estoy dispuesto a ir donde me conduzca. No tengo ninguna meta, porque la existencia no tiene metas. Simplemente… es, floreciente, rutilante, un baile, pero no pidas el porque, simplemente es una superabundancia de energia sin motivo alguno. Estoy con la existencia.

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No soy un lógico, no soy un existencialista. Creo en ese “sinsentido”, en este hermoso caos de la existencia y estoy dispuesto a ir a donde me conduzca. No tengo ninguna meta, porque la existencia no tiene metas. Simplemente… es una superabundancia de energía sin motivo alguno.

Estoy con la existencia. No puedes decir si estoy en lo cierto o si estoy equivocado. Como máximo puedes decir que causo confusión. Pero esa es mi técnica. Confundir en extremo.

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Te parezco contradictorio, inconsistente, por la sencilla razón que he decidido no morir antes de morirme. Voy a vivir hasta el último aliento, por eso no podrás tener ninguna certeza sobre mí, hasta que exhale el último aliento. Después podrás hacerte cualquier imagen de mi y sentirte satisfecho con ella. Pero recuerda…. no sere yo.

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¿Cuál es tu enseñanza? Cuáles son los libros que contienen toda tu enseñanza?

No tengo nada que enseñar. Por eso han surgido tantos libros.
¿Cómo sino, hubieran surgido tantos libros? Si tienes algo que enseñar, entonces, con uno o dos libros es suficiente. Por eso es por lo que puedo seguir hablando eternamente, porque no tengo enseñanza alguna. Toda enseñanza, mas tarde o mas temprano, se agota, y yo no puedo ser agotado. No hay principio ni fin… siempre estamos en el medio. No soy un maestro.

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Se me ha malentendido quizas mas que a ninguna otra persona, pero eso no me ha afectado, por la sencilla razón que no existe el deseo de ser entendido… No soy disíipulo de nadie. No pertenezco a ningún sistema de creencias. Amo a toda la gente de cualquier parte del mundo, y nunca los comparo entre sí. Todos son únicos.

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No se quien soy, el saber no es posible aqui donde estoy. Solamente queda el que conoce, lo que se conoce ha desaparecido. Solamente queda el recipiente, el contenido a dejado de existir.

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No soy un filósofo tratando de crear un nuevo sistema de pensamiento, soy un místico tratando de comunicar los misterios que han sido puestos a mi alcance… Te confundiré. ¡No soy serio!, lo que estoy diciendo proviene de mi juguetoneria. Es mas un cotilleo que un evangelio. Yo estoy loco, pero tu estás aún mas loco! y esta es la única conexión entre los dos: yo estoy loco, tu aún mas loco. No soy Billy Graham, no estoy aquí para inspirarte. Este es un fenómeno totalmente diferente. De hecho no soy religioso, no soy en absoluto espiritual. Todas las etiquetas son completamente irrelevantes…

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¿Quién eres?
Solo soy yo mismo. No soy un profeta, ni un mesias, ni un Cristo. Sólo un hombre corriente, igual que tú. La diferencia está en que tu aún duermes, pero… no hay mucha diferencia, tu también eres capaz de despertar. Puedes despertar en este momento, nadie te lo esta impidiendo. De modo que la diferencia es… insignificante.

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Un sanyasin no necesita ser oficial. Cualquier buscador, cualquier persona en busca de la verdad es un sanyasin. Y un sanyasin no necesita ser mío. Un sanyasin no es un seguidor, sino a lo más un compañero en el camino. Si tú estás en busca de la verdad, del propósito y significado de la vida, esto es suficiente.

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No soy una persona religiosa, no soy un santo, no tengo nada que ver con la espiritualidad. Son categorías irrelevantes para mi. No puedes clasificarme, no me puedes encasillar. Pero se puede decir una cosa, que todo mi esfuerzo se centra en ayudarte a que liberes esa energia denominada: AMOR-INTELIGENCIA… y entonces… estarás curado.

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Solamente me preocupan aquellos que estan dispuestos a cambiar el curso de la consciencia humana. A los demas les ofenderé, les desconcertaré, les irritaré, les daré celos. Les estoy diciendo que se muestren tal como son. Estoy compartiendo mi verdad contigo, no me preguntes por definiciones, lánzate a la experiencia, lánzate a la meditación, y entonces… sabrás.

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Te enseño a ser natural y te enseño a aceptar tu naturalidad. Hay algo que sé con seguridad: cuando hayas florecido, compartirás. No hay forma de evitarlo. Cuando la flor se abre no hay modo para ella de retener su fragancia y mantenerla aprisionada. La fragancia escapa, se extiende en todas las direcciones. Asi que, primero tienes que estar satisfecho, contento. Primero, sé. Después desde tu ser surgirá una fragancia que se extenderá a muchos… y será pura alegria de compartir.

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Para ser franco contigo… no se quien soy, no soy serio, y no estoy aqui para inspirarte.

Pinchando un gran globo

Luz ,oscuridad, consciencia, inconsciencia.

Todo buscador comienza su camino con una meta, consciente o inconsciente: iluminarse. El punto está, en cuál es la creencia que cada uno tiene sobre la iluminación.

Cuando le preguntaron a Osho, ¿Qué sucedio cuando te iluminaste?, contestó…

Me reí, una risa realmente escandalosa, al ver el completo absurdo de tratar de iluminarme, nacemos iluminados, no podemos alcanzar lo que ya tenemos, es un absurdo”.

A muchos le disgusta esta respuesta, es como “pinchar un gran globo” es entonces muy fácil quedar atrapados en esa fantasía a veces casi adictiva como tantos otros deseos, e inclusive convertir esa meta en una buena excusa, para no vivir el presente, no vivir el aqui ahora y no responsabilizarnos de las acciones, que generamos a cada momento, dia a dia, a cada instante.
Bajar a tierra soltar las ilusiones o sea, expandir la consciencia de “a lo que respondemos”, significa… “transformar-nos”.

Cuando esto sucede, cuando podemos elejir ser los protagonistas de nuestras vidas, nunca mas nos enamoramos… pero no solo de una mujer o de un hombre, sino tambien de un trabajo, de un proyecto, de una ilusion, de cualquier cebo-trampa que el ego nos pone, lo que hace que vivamos con la constante de la “zanahoria que nunca se alcanza”, y en lo concreto, en la vida cotidiana terminamos siempre frustrados y por lo tanto victimizados sin alcanzar a ver que dentro nuestro hay una permanente adiccion a la conexion con el deseo. De hecho nos resulta mas facil enamorarnos que amar.

Enamorarnos no requiere aceptar al otro como es, ni a las cosas como son, lo teñimos de nuestra necesidad…

Amar si… Amar es pura consciencia para despertar y aceptar-nos como somos, y por lo tanto aceptar la realidad despojandonos de las ilusiones en todos los planos . Es dejar de necesitar al otro o a las cosas y sostenernos en la confianza en nosotros y la existencia, que requiere necesariamente un camino de autoconocimiento e integracion con uno mismo… y dicho asi, pareceria una odisea muy dificil de alcanzar… a veces casi una utopia.

Hay una llave para facilitarlo… la capacidad de duda… Es el primer puente a la aceptación, abandonar la mente que opina e ir hacia adentro, observar todas y cada una de nuestras creencias, sensaciones, emociones, con la consciencia de ir mas allá de cualquier juicio que intervenga… y aceptar… sea lo ques sea.

Surge entonces inevitablemente la percepcion de la confianza y su correspondiente desconfianza… Para mirarnos.

Este mensaje nos recuerda que no miremos hacia afuera en busca de lo real, sino que miremos hacia adentro. Cuando nos enfocamos en lo externo, a menudo nos quedamos atrapados en los juicios: esto es bueno, esto es malo, quiero esto, no quiero eso. Estos juicios pueden mantenernos atrapados en las ilusiones, en nuestro adormecimiento, en nuestros viejos hábitos y normas. Abandona la mente que opina y ve hacia adentro. Allí tu puedes relajarte en tu verdad propia más profunda, donde la diferencia entre sueños y realidad ya se conoce. Esta es la única distinción entre el sueño y lo real. La realidad te permite dudar, el sueño no te permite dudar… Para mí la capacidad de duda es una de las grandes bendiciones de la humanidad. Las religiones han sido enemigas porque han estado cercenando las mismas raíces de la duda. Hay una razón de por qué han hecho esto: porque quieren que la gente crea en ciertas ilusiones que han predicado…

¿Por qué, gente como Buda ha insistido tanto en que toda la existencia -excepto tu ser observador, excepto tu consciencia- simplemente es efímera, hecha del mismo material del que están hechos los sueños?

Ellos no están diciendo que estos árboles no están aquí. Ellos no están diciendo que estos pilares no están allí. No lo mal interpretes debido al uso de la palabra “ilusión”… Ha sido traducido como ilusión, pero ilusión no es la palabra correcta, la ilusión no existe. Existe la realidad. Maya está precisamente en el medio: casi existe. En lo que respecta a las actividades cotidianas, se puede tomar como una realidad. Sólo en el sentimiento último, en la cumbre de tu iluminación se vuelve irreal, ilusoria.- Osho

Soltar la ilusion es soltar el ego, es soltar los falsos anclajes, es soltar las mascaras, disfraces y mentiras con lo que hemos armado nuestra personalidad… soltar la ilusion es… madurar, es aceptar nuestra soledad existencial y comenzar el camino de la integracion, el amor y el compartir, sin condiciones, mas alla de las expectativas y los deseos. Y… cuando el corazón habla, las palabras pierden su sentido.

Diferencias entre hombres y mujeres

Por favor, ¿podrías explicar cuáles son las verdaderas diferencias entre los hombres y las mujeres? La mujer puede sentirse satisfecha con un amor, absolutamente satisfecha, porque no mira el cuerpo del hombre, mira sus cualidades más profundas. No se enamora de un hombre que tiene un hermoso cuerpo musculoso, se enamora de un hombre que tiene carisma -algo indefinible, pero inmensamente atractivo-, que es un misterio a explorar. No quiere que su hombre sea tan sólo un hombre, sino una aventura en el descubrimiento de la conciencia. El hombre es muy débil en lo concerniente a la sexualidad; sólo puede tener un orgasmo. La mujer es infinitamente superior; puede tener orgasmos múltiples. Y este ha sido uno de los asuntos más molestos. El orgasmo del hombre es local, confinado a los genitales. El orgasmo de la mujer es total, no está confinado a los genitales. Todo su cuerpo es sexual, y puede tener una bella experiencia orgásmica mil veces mayor, más profunda, más enriquecedora, más nutritiva que la que puede tener un hombre. Pero la tragedia radica en que todo su cuerpo tiene que ser excitado, y el hombre no está interesado en ello, nunca ha estado interesado en ello. Ha utilizado a la mujer como una máquina sexual para aliviar sus propias tensiones sexuales. En cuestión de segundos ya ha terminado. Y para cuando ha terminado, la mujer nisiquiera ha comenzado. En cuanto el hombre termina de hacer el amor, se da la vuelta y se duerme. El acto sexual le ayuda a dormir bien, más relajado, con todas las tensiones liberadas en la actividad sexual. Y toda mujer ha llorado y gemido cuando ha visto esto. Ella ni siquiera ha comenzado, no se ha movido. Ha sido utilizada, y eso es lo más feo que hay en la vida: cuando se te utiliza como una cosa, como un mecanismo, como un objeto. Ella no puede perdonar al hombre por utilizarla. Para hacer que también la mujer sea una compañera orgásmica, el hombre tiene que aprender juegos preliminares, tiene que aprender a no tener prisa por ir a la cama. Tiene que convertir hacer el amor en un arte. Pueden tener un lugar -un templo de amor- en donde se queme incienso, sin luces fuertes, sólo velas. Y él debería acercarse a la mujer cuando esté en un estado bello, alegre, para poder compartirlo con ella. Lo que sucede normalmente es que los hombres y las mujeres se pelean antes de hacer el amor. Eso envenena el amor. El amor es una especie de tratado de paz que dice que la lucha ha terminado, al menos por una noche. Es un soborno, es una trampa. Un hombre debería hacer el amor de la misma forma que pinta un pintor -cuando siente que un vivo deseo llena su corazón- o como un poeta compone poesía, o como un músico toca música. El cuerpo de la mujer debería ser tratado como un instrumento musical; lo es.

El libro de la Mujer, OSHO.